En la trama de CRÓNICA DE ATLANTIS juegan un papel fundamental determinados vehículos aéreos “antediluvianos”, cuyas denominaciones, "Shem" y "Vimanas", proceden, respectivamente, de las tradiciones sumeria y védica. Pero, ¿qué sabemos realmente de tales artefactos?
LAS VIMANAS
"Por medio de estas máquinas los seres humanos pueden volar a los cielos y los seres celestes pueden descender a la tierra." (Samarangana Sutradhara)

En el Ramayana, concretamente, existe un pasaje que dice:
Esta es la primera vimana volante (se habla de "Pushpaka Vimana") mencionada en la mitología hindú (distinta de los carros de caballos voladores que habitualmente se atribuían a los dioses).
Ciertamente, la epopeya central del Mahabharata no menciona las vimanas, pero éstas aparecen a menudo en la gran cantidad de material que fue agregada más tarde, durante la recopilación final, al cuerpo del Mahabharata. Un ejemplo de esto es la mención acerca de que el asura Maya tenía un Vimana que medía doce codos de circunferencia, y cuatro fuertes ruedas. (Los asuras son ciertos semidioses guerreros de la mitología hindú)
Las vimanas estaban fabricadas de material liviano, con un cuerpo fuerte y bien formado. En su construcción se utilizaban hierro, cobre (ver artículo sobre el Oricalco), mercurio y plomo.
"El carro Pushpaka, que se asemeja al sol y pertenece a mi hermano, fue traído por el poderoso Ravana; ese vehículo aéreo y excelente va a todas partes a voluntad... se asemeja a una nube brillante en el cielo... y el rey [Rama] entró en él y el vehículo excelente, al mando de Raghira, se elevó hasta la atmósfera superior.”
Esta es la primera vimana volante (se habla de "Pushpaka Vimana") mencionada en la mitología hindú (distinta de los carros de caballos voladores que habitualmente se atribuían a los dioses).

Las vimanas estaban fabricadas de material liviano, con un cuerpo fuerte y bien formado. En su construcción se utilizaban hierro, cobre (ver artículo sobre el Oricalco), mercurio y plomo.
Podían atravesar el cielo, volando a grandes distancias, o detenerse y permanecer inmóviles en el aire.
Se dice que sus motores estaban propulsados por un líquido blanco amarillento (que los estudiosos suelen identificar como mercurio).
Su manejo exigía mucha inteligencia y destreza, y eran utilizados por los reyes para la guerra y por personas importantes para el deporte y el placer. Cuando no estaban en uso, se guardaban en hangares denominados "Vimana Griha".